Proyecto M E L Q U E

PROYECTO   M E L Q U E
Sitio histórico de Santa Mª de Melque. San Martín de Montalbán, 2011.

Santa Mª de Melque es un conjunto arquitectónico de origen visigodo (siglo VII o VIII) situado en el municipio de San Martín de Montalbán, a 45 km. al suroeste de Toledo. Actualmente constituye un enclave turístico compuesto por la iglesia, un centro de interpretación y un espacio expositivo que consta de tres salas intercomunicadas.

      

La iglesia es el edificio de su época mejor conservado en la península, también fue utilizada como fortificación por los templarios durante la reconquista, quienes construyeron las edificaciones anexas restauradas por la Diputación de Toledo recientemente, para dar servicio al “Sitio Histórico de Melque”.

Cuando fui incluido en el programa de exposiciones de Melque, estaba realizando Restos de Iztapalapa en La Mano Gigante, así que, como las circunstancias se prestaban a ello, abordé este proyecto como continuación del anterior en varios aspectos:

1 Volver a generar un proceso de trabajo colectivo con dinámica de taller y “work in progress”, poniendo en manos de otras personas mis estrategias conceptuales y constructivas, pero esta vez en mi país y en mi entorno socio-cultural.

2 El experimento trataría del espacio privado e íntimo, no del público, y ocurriría en un lugar muy apartado y rural, con una connotación cultural arcaica; no en el centro de una mega ciudad moderna, pero, por otra parte, en una sala de exposiciones convencional.

3 Los restos serían de procesos propios, no ajenos y desconocidos, del desmontaje de parte de mi taller. [Ver La estética de lo obvio, texto de Roula Palanta para el catálogo.]

Para ello propuse a un grupo de alumnos de 1º de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) que realizaran una reinterpretación del proceso de construcción constante de mi espacio vital cotidiano, con una selección de material escogido por ellos: restos de estructuras o paquetes de materiales utilizados en instalaciones anteriores, superficies de mesas con marcas de todo tipo de trabajos, esculturas acabadas y objetos que llevaba tiempo guardando y aún no había utilizado. En total, dos camiones llenos.

      

      

Unos meses antes ya habíamos entrado en contacto por un ejercicio de la asignatura de Dibujo Libre. Su profesor me invitó a dar una charla y llevar una pieza para que la dibujaran.

Ya en Melque, decidieron construir una especie de escultura continua que “fluyera” (como manifestación física del concepto de “proceso”) a través de toda la sala intermedia, desbordándose hacia el exterior por una ventana, y convirtiéndose en la “piel” de un pequeño habitáculo irregular (“espacio generador” del proceso) al llegar a la que normalmente es la sala de entrada a la exposición.

      

   

      

      

   

      

Del otro lado del pequeño habitáculo quedaba un espacio de almacén al que se accedía por la puerta principal de la sala, que en este caso estaría cerrada al público.

Ya afuera, otra estructura parecía salir, como continuación de ese fluido objetual, atravesando la reja de en frente de la puerta e irrumpiendo en la plaza del conjunto arquitectónico.

      

   

Al estar bloqueada la entrada principal de las salas, para acceder a la parte interior de la instalación, había que pasar delante de la ermita y de la entrada al Centro de Interpretación en dirección a los servicios. Éstos dan acceso por una doble puerta, que queda escondida y normalmente está cerrada, a la última y más espaciosa nave del edificio.

En esta nave, como introducción y complemento a la instalación de los estudiantes, se encontraba mi exposición propiamente dicha: la totalidad de los encapsulados expuestos juntos por primera vez desde que empezara a hacerlos, como si de un archivo exhaustivo se tratara. Entre ellos se encontraban los que realicé como parte del proyecto de México.

   

      

   

La mayoría fueron colgados de las paredes en grupos, según criterios de asociación diferentes, simulando un local comercial o un museo de ciencias naturales, pero sin ninguna cartela, identificación o precio. Otros estaban sobre expositores de la sala, mesas o estanterías construidos a medida con material sobrante.

   

La intención fue brindar al público habitual de Melque, que suele ser gente que va a visitar el conjunto arquitectónico, una experiencia intuitiva y lúdica, no didáctica. Que tuvieran que relacionarse con la instalación como con un “todo” continuo y concreto. Ni siquiera había una “hoja de sala” que resumiera y simplificara la intención de la obra.

      

En el muro que separaba las dos secciones de la exposición, colocamos una hilera de acumulaciones de restos, piezas antecesoras de los encapsulados. El principio del “flujo” surgía de una de ellas, atravesando la pared.

      

Video

Video que realizaron Alejandro Jiménez, Álvaro Hernández, José Luís Ripa e Ignacio Gorostidi que documenta vistas de la exposición.

CLAUSURA  26.11.2011

Desde las primeras reuniones del grupo de trabajo, se impuso una opinión general de dar continuidad al proyecto, que el proceso no acabara en la exposición de Melque.

Decidimos ir construyendo una serie de carcasas, con los materiales que nos habían sobrado del montaje y almacenamos en el espacio secreto de detrás del habitáculo.

      

   

   

Esto provocó un workshop de escultura, en el que varias personas procesaron restos para hacer sus piezas.

   

Como colofón, se convocó un evento de clausura, para el fin de semana que había que desmontar la exposición, con el siguiente programa:

1. Visita a la exposición:

    

    

   

2. Presentación del catálogo en papel:

3. Comida:

    

    

    

    

4. Desmontaje:

Al caer la tarde, las personas que habían acudido a la clausura empezaron a desmontar la instalación colectiva y a introducir los objetos que la componían en las distintas carcasas, que se iban convirtiendo en Carcasas con Restos del Proyecto MELQUE y que utilizaríamos para montar la siguiente exposición.

     

     

          

     

Carcasas con restos del proyecto MELQUE.

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